¿QUÉ ES EL TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD?

por Admin

Publicado el 26/04/2017



La entrevista clínica constituye un buen medio para valorar un trastorno de la personalidad, conocer los criterios de diagnósticos y como abordarlos, disponer de los recursos y tener en cuenta, que el paciente muchas veces no es consciente de su problema, ni quiere contar con mucho detalle qué le ocurre. Hay presencia de criterios muy concretos para el diagnóstico del TLP, éstos deben ser persistentes e intensos en el tiempo, ya que muchos podemos experimentarlos en algún momento.

Las personas diagnosticadas, pueden presentar alteraciones en la cognición, emotividad, funcionamiento interpersonal o en el control de impulsos. Todo esto comporta malestar o prejuicio para el sujeto que lo padece, su manera de actuar o de pensar y/o sus creencias distorsionadas acerca de los demás, provocan un comportamiento extraño, que puede ser molesto para otras personas.

Las personas diagnosticadas, suelen tener problemas en distintas áreas de la vida, en el apartado de la social y en el laboral, y habitualmente, tienen habilidades de afrontamiento pobres y dificultad en formar relaciones sanas.

Los trastornos de personalidad suelen iniciarse en la adolescencia o principio de la edad adulta, pueden ser LEVES, MODERADOS o GRAVES, pudiendo tener periodos de remisión, en los que funcionen relativamente bien.

 

Las causas que lo producen no están del todo claras, pero pueden estar asociadas a factores genéticos y ambientales, como pueden ser las experiencias de angustia, estrés o miedo durante la infancia, así como el maltrato, el abuso, ...pueden ocasionar el desarrollo posterior de esta patología.

TIPOS DE TRASTORNO DE PERSONALIDAD

Se distinguen 10 tipos, reunidos en 3 grupos por sus similitudes:

Tipo A: raros o excéntricos:

PARANOIDE: caracterizado por una desconfianza generalizada hacia los demás. Como resultado la persona se siente vigilada y bajo sospecha, se la pasa buscando pistas que validen sus teorías conspiratorias. Esta personalidad tiende a aislarse, ya que es sensible y fácilmente siente vergüenza y humillación.

ESQUIZOIDE: tienden a aislarse y evitan las actividades sociales y las relaciones con otras personas. Eligen actividades y trabajos solitarios y demuestran frialdad emocional.

ESQUIZOTÍPICO: anormalidades de la percepción, del pensamiento, del lenguaje y e la conducta, suelen tener pensamiento mágico y se caracterizan por ser supersticiosos, pueden creer hasta que poseen superpoderes. Tienen problemas para relacionarse por su frialdad y porque se muestran distantes.

Tipo B: Dramáticos, emotivos e inestables.

ANTISOCIAL: no tienen en cuenta las normas y obligaciones sociales, son impulsivos, sin importarles violar los derechos de los demás, parecen no aprender de la experiencia. Suele presentarse antes de los 15 años y perdurar en la edad adulta.

LÍMITE: inestabilidad en el estado de ánimo, la identidad, la autoimagen, se sienten vacíos y abandonados, con dificultades para enfrentarse a acontecimientos estresantes. Viven sus emociones al máximo y las relaciones muy intensas. En ocasiones estos individuos pueden tener sentimientos de paranoia, y tienden a involucrarse en conductas de riesgo (consumo excesivo de alcohol, juego,...).

HISTRIÓNICO: baja autoestima y buscan llamar la atención de otras personas, conducta teatral, con relaciones sociales marcadas por la superficialidad, el egocentrismo, prestan excesiva atención al cuidado de su apariencia, con baja tolerancia a la frustración.

 

NARCISISTA: sentimientos de importancia y grandiosidad, fantasías de éxito, exhibicionistas, creen que son más importantes que los demás. Exageran sus logros y pueden presumir de si mismos constantemente. Suelen ser rencorosos y mantener actitudes de resentimiento y venganza hacia los demás.

Tipo C: Ansiosos o temerosos

EVITATIVO: Hipersensibilidad al rechazo, suelen presentar sentimientos de inferioridad, baja autoestima, retraimiento social a pesar del deseo de afecto. Este trastorno está muy relacionado con el trastorno e ansiedad y puede tener su origen en el rechazo de padres o compañeros de infancia.

DEPENDIENTE: Dependen de otras personas para satisfacer sus necesidades emocionales y físicas, evitan estar solos, tomar decisiones por si solos, tienen falta de  confianza en sí mismos, pudiendo ser propensos a tolerar físico y verbal. 

OBSESIVO-COMPULSIVO: disciplinados, con imperiosa necesidad de orden, excesiva devoción al trabajo y al rendimiento, dificultad para expresar emociones tiernas. Suelen ser inflexibles, indecisos, rumiadores, moralistas.

 

*Juan Armando Corbin. Psicólogo, Máster en RRHH, experto en comunicación empresarial y coaching.