EL SUICIDIO ES LA PRIMERA CAUSA NO NATURAL DE MUERTE EN ESPAÑA

por Admin

Publicado el 30/01/2017



Las muertes por suicidio doblan en España a las muertes por accidente de tráfico, y con estos datos se sigue prestando poca atención a las mismas, de hecho, no se crean campañas para prevenirlas ni se habla demasiado del tema, ¿sigue siendo un tema tabú? ¿consideramos que una persona que intenta suicidarse es un fracasado?

10 muertes por suicidio/día es lo que hay en España.

¿Por qué decide una persona acabar con su propia vida?

Generalmente son personas tratando de alejarse de una situación para ellos incapaces de superar, buscan un alivio para su situación, tienen sentimientos de culpabilidad, de carga para familiares, se encuentran solos, rechazados…

 

Un intento de suicidio, es una llamada de socorro, entre los síntomas que pueden sufrir las personas que intentan suicidarse o que corren riesgos, son tener pensamientos autodestructivos, falta de concentración, aislamiento, cambio de hábitos de sueño y/o alimentación…

PÉRFIL PSICOLÓGICO DE UNA PERSONA QUE INTENTA SUICIDARSE

Estas personas necesitan ayuda, hay que tener en cuenta que una persona que piensa en suicidarse tiene detrás una historia personal o familiar, y no saben muy bien, a quién pedir ayuda.

El suicidio no es un evento aislado, no hay una sola causa, es algo multifactorial. Hay detonantes, pero está claro que no se intenta suicidar alguien por perder el trabajo, por una separación,…

Los intentos de suicidio pueden estar motivados por factores genéticos y factores ambientales. No existe un perfil de estas personas, por ello es complicado predecir una conducta suicida.

LA REINCIDENCIA

Es uno de los factores de riesgo, un tercio de las personas que han intentado suicidarse, volverá a intentarlo en el periodo de un año. Y el 10% de las personas que intentan suicidarse, finalmente se quitan la vida,  es el desenlace de un proceso, no es egoísmo ni cobardía.

Según algunos expertos, antes del momento de realizar la acción del suicidio, se produce algo parecido a un cortocircuito, el individuo sufre una enajenación mental que anula el instinto de supervivencia.

Un 90% de los intentos de suicidio, suelen tener base en un trastorno mental, pero puede no ser así.

La depresión es el trastorno más común en los casos de suicidio. Hay pruebas de que el riesgo de suicidio puede aumentar a medida de que esta desaparece, aunque parece ilógico, la teoría, es que las personas con depresión severa comienzan a experimentar mejoría, y durante este periodo en que están aún deprimidos pero menos, tienen energía suficiente para llevar a cabo un intento de suicidio. Sin que esto sirva para todos los casos.

En otros casos, un 10% en concreto, son personas con trastornos por abuso de sustancias, que padecen esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad, trastorno bipolar, etc.

Los pacientes con trastorno límite de la personalidad, son dos veces más propensos a intentar suicidarse que los pacientes diagnosticados solamente con depresión.

Entre un 5% y un 10% de las personas no tienen ningún trastorno mental identificable. Suponemos que probablemente padecen “síntomas subclínicos”, es decir, presentan algunos síntomas de uno o más trastornos mentales pero no se llegan a cumplir los criterios diagnósticos por completo.

Los estudios al respecto también determinan que un número indeterminado de personas, comenten lo que los expertos llaman “suicidio racional”.

En la mayoría de los casos de mujeres con conductas suicidas, la búsqueda de acabar con la propia vida, suele deberse a un tema afectivo, en cambio, los que mueren por suicidio, son más bien hombres, mayores y con alguna patología mental o médica.

Los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, pero curiosamente, las mujeres intentan suicidarse tres veces más que los hombres, por mayores cotas de estrés y ansiedad.

 

 

El suicidio es una acción individual, y dependiendo del país en el que suceda se le da mayor o menor importancia, por ejemplo en nuestro país es un tema tabu. Se considera un fracaso y sin embargo seguimos teniendo pocos datos e información sobre ellos, ¿no deberíamos pensar en difundir todo lo que se puede hacer para evitarlos? ¿No deberíamos exigir prevención contra el suicidio? 

Fuente: Antonia Rayó Bauza_Licenciada en psicología