ASERTIVIDAD, UNA PALABRA DE MODA, QUE PUEDE APRENDERSE, ENTRENARSE Y MEJORARSE

por Admin

Publicado el 30/06/2017



Ser ASERTIVO no significa llevar siempre la razón, sino expresar nuestros puntos de vista y opiniones, sean correctos o no. Simplemente significa expresar tus derechos sin vulnerar los de la otra persona.

Comunicar a otros lo que no nos gusta, hacer peticiones o poder demostrar cómo nos sentimos realmente, tiene que ver con la asertividad. La capacidad de expresar lo que sentimos o necesitamos en un momento concreto, sin que esto suponga, herir a un compañero, a la pareja o la familia, eso es ASERTIVIDAD.

Ser asertivo es practicar una parte de las habilidades sociales, que nos conduce y nos permite defender los derechos de cada uno, sin incurrir en agresión hacia los demás. Podemos entrenar la asertividad poniendo en práctica algunos recursos que nos permitirán tener mejor relaciones con los otros.

Algunos pasos interesantes que pueden ayudarnos a conseguirla:

  • Piensa bien que quieres decir antes de decirlo, para evitar la dificultad que ya conlleva en sí mismo, expresar lo que pensamos, prepara tu mensaje, aportaremos claridad y seguridad a nuestras palabras.
  • Anticípate a las posibles consecuencias, no es que intentemos adivinar el futuro, pero sí prever las posibles respuestas y tener preparada una contrarréplica.
  • Experimenta: comprueba en voz alta como suena lo que tienes que decir a tu destinatario, a veces en nuestro pensamiento las cosas suenan de una manera, y cuando lo exponemos en voz alta queda muy solemne y puede interpretarse de manera equivocada. Las palabras y los gestos deben estar en armonía.
  • Plantéate antes de obtener la respuesta cómo nos sentara una posible negativa, o si estaremos preparados para encajar una crítica. No siempre obtendremos una respuesta, a veces, podemos quedar la cuestión abierta a negociación, la comunicación es un proceso continuo.
  • Si crees que lo que tienes que decir es suficientemente importante y crees que tienes motivos para expresarlo, hazlo creyendo en ello, afianzándote, si lo has reflexionado suficientemente, encontrarás la mejor manera de comunicarlo.
  • No entres en peleas ni competiciones, las razones de la otra parte también son importantes, ten paciencia.
  • No hay prisas pero tampoco lo eternices, en algún momento hay que hacerlo, probablemente ningún momento será demasiado bueno para decirle a otros lo que no quieren escuchar, así que elige uno que no sea demasiado malo…
  • No dramatices, nadie va a dejar de hablarte por decir lo que piensas y si es así, estás junto a la persona equivocada.
*Rafael San Roman Rodríguez