DEPORTE, DECISIVO PARA EL EQUILIBRIO MENTAL Y LA ENFERMEDAD

por Admin

Publicado el 16/09/2016


Directamente unido al estado físico de cada persona, está su equilibrio mental, cuyos beneficios son generados por la práctica deportiva. Frecuentemente relacionamos la práctica deportiva con jóvenes musculados y en plena forma, y aunque esto es cierto, no analizamos los resultados psicológicos de practicar ejercicio. Hay un deporte para cada edad, y se hace necesaria la práctica de cualquiera de ellos para completar, el ciclo de salud físico-mental al que cualquier persona aspira.

Directamente unido al estado físico de cada persona, está su equilibrio mental, cuyos beneficios son generados por la práctica deportiva.

Frecuentemente relacionamos la práctica deportiva con jóvenes musculados y en plena forma, y aunque esto es cierto, no analizamos los resultados psicológicos de practicar ejercicio.

Hay un deporte para cada edad, y se hace necesaria la práctica de cualquiera de ellos para completar el ciclo de salud físico-mental, que cualquier persona aspira a tener a lo largo de su vida.

Comenzar a hacer ejercicio, permite poner fin a un etapa de práctica sedentaria, que puede dar lugar a enfermedades (coronarias o neuovasculares), si además tienes una enfermedad crónica y/o tomas tratamiento farmacologico, poner fin al sedentarismo puede ayudarte. 

"El bienestar psicológico es la suma de diferentes circunstancias y factores".

Aunque todavía se está estudiando del todo la repercusión del ejercicio físico sobre la salud mental, el deporte actúa sobre el sistema nervioso central, estabilizando determinadas proteínas y evitando la aparición de enfermedades producidas por la ruptura“ del equilibrio de estas sustancias”, afirma Miguel del Valle Soto, catedrático de la Universidad de Oviedo y delegado del rector para el Deporte y la Salud.

Dentro de las proteínas endógenas generadas por el ejercicio físico, Pablo del Río (Psicólogo del deporte) destaca las endorfinas como neurotransmisores “que son capaces de generar una sensación de relajación y felicidad”.

Por tanto, la mejora del equilibrio mental a partir de la actividad física no es una sensación subjetiva sino un proceso fisiológico objetivo.

Disfrutar de las ventajas físicas y psicológicas del deporte, depende de la actitud con la que comienza cada uno a prácticarla, depende de su estado físico-médico y de los resultados de una valoración previa, de parte de un profesional. En otras palabras, adecuarse al deporte, según la edad y características de cada persona.

No seguir estos consejos puede generar lesiones físicas que afectan a nuestro estado psicológico mediante el dolor y la reducción de movilidad, impidiendo disfrutar de beneficios psíquicos del deporte, tales como, aumento de la autoestima, autoconfianza, mejora de la memoria, estabilidad emocional, mejor funcionamiento intelectual, mayor independencia.

Según estas conclusiones, con las que muchos están de acuerdo, el ejercicio debería ser prescrito en patologías tales como la ansiedad o la depresión, y para mitigar o reducir, otros síntomas colaterales, productos de estas patologías, como el insomnio, los atracones...

Fuente: Alejandro Parilla. EFE

La práctica deportiva previene patologías físicas debido a la activación del sistema inmunológico y enfermedades degenerativas como el alzhéimer, ya que influye en una mejor concentración. En el tratamiento de enfermedades, el deporte permite equilibrar las sustancias cuyo desajuste ha generado la enfermedad, actuando de forma similar a un fármaco.