ADICCIÓN A LAS TECNOLOGÍAS EN JÓVENES Y ADOLESCENTES

por Admin

Publicado el 23/06/2017



La sensación de perderte algo cuando no utilizas las redes sociales, tiene un nombre, Síndrome FOMO, reconocido por los psicólogos como un trastorno causado por el avance de las tecnologías y la enorme disponibilidad de información y opciones que tenemos a disposición, no existe tiempo para estar respondiendo o interesándonos a toda esa información e interacción con otras personas.

La adicción a las redes sociales es una relación de dependencia de cualquier persona a estas plataformas virtuales, en las que se interacciona con otros, y en las que el anonimato, es una característica que estimula a su abuso. Se conoce como NOMOFOBIA.

La obsesión por las redes sociales, no genera un momento extremo de placer, sino que se gana una presencia virtual en todos los eventos, todas las fiestas, todas las noticias…es no desaparecer nunca del mapa social.

Los síntomas del abuso de internet, pueden ser comparables a los de adicciones químicas, hay señales de alarma que indican que una afición puede acabar en adicción.

Ya se habla de estudios (2011) que revelaban que el 58% de los hombres y el 48% de las mujeres que se quedaban sin móvil, sufrían ansiedad, debían estar conectados al móvil para acceder a las redes.

Los principales factores de riesgo para los más jóvenes, son la vulnerabilidad psicológica, el estrés o la presión social.

Factores de protección serían un entorno social saludable o el apoyo familiar.

Todas las conductas adictivas, inicialmente están controladas por reforzadores positivos (lo que provoca el placer en sí), pero terminan por ser controladas por reforzadores negativos (alivio de la tensión emocional), Echeburúa, 1999a; Marks, 1990. Es decir, una persona que no tiene la adicción, utiliza las redes para satisfacer una necesidad, a través de su utilidad o por placer, pero una persona adicta, lo hace buscando aliviar su malestar emocional (soledad, excitación, aburrimiento...)Charro, Meneses y del Cerro, 2012.

Las adicciones químicas múltiples, son relativamente habituales -es decir la politoxicomanía- no es tan habitual, encontrar a pacientes aquejados de adicciones psicológicas múltiples, si lo es, la combinación de una adicción psicológica con otra u otras químicas.

Por ejemplo, el juego patológico, se asocia al tabaquismo o al abuso de alcohol, y la adicción al trabajo, se asocia al abuso de cocaína y estimulantes, principalmente para neutralizar el cansancio provocado por el exceso del trabajo Echeburúa, Corral y Amor, 2005.

Es una realidad, el alto grado de uso de las nuevas tecnologías entre los más jóvenes, 7 de cada 10 jóvenes, afirman acceder a la red por un tiempo diario de 1,5 h Fundación Pfi zer 2009. El atractivo del uso de las nuevas tecnologías reside en que simplifica el trabajo, se recibe una respuesta rápida, recompensas inmediatas, la interactividad,...Esto es positivo, siempre que no se interrumpa la actividad de una vida normal (salir con los amigos, practicar deporte, estudiar o relacionarse con la familia). Cuando provoca aislamiento, afecta a la autoestima o le hace perder al sujeto, la capacidad de control, entonces se convierte en un problema.

El uso de redes sociales, nos aleja de la exclusión, de la soledad no deseada, con la protección que nos ofrece la pantalla y la falsa popularidad adquirida con largas listas de amigos en las redes, los adolescentes pueden quedar atrapados o distorsionar la realidad que están viviendo.

Además hay otro riesgo que viene a través del mal uso de las TIC (nuevas tecnologías de la información), y es que hay menores que pueden acceder a contenidos inapropiados (pornográficos, violentos, racistas, incitadores de delitos...).

Se facilita la confusión entre lo intimo y privado, con lo público de cada persona, que puede favorecer el mal uso de la información con personas desconocidas y que fomenta conductas histriónicas y narcisistas, cuando no, deformadoras de la realidad. Echeburúa y Requesens, 2012.

En resumen, cuando hay adicción o dependencia, la persona en cuestión, sopesa los beneficios de la gratificación inmediata, sin reparar en las posibles consecuencias negativas a largo plazo. Echeburúa, 1999b.

El abuso de las redes puede facilitar el aislamiento, el bajo rendimiento académico o laboral, el desinterés por otros temas y actividades que forman parte de la vida normalizada de cualquier familia.